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sábado, 16 de febrero de 2013

Entrevista con María Teresa Andruetto, premio Andersen 2012


Autor: María Teresa Andersen


Encontrarse por azar, aunque yo diría que no fue el azar, con una persona tan singular por su trabajo y expresión,dentro del mundo de las letras y que ha recibido el premio Hans Christian Andersen, llamado con frecuencia “el Pequeño Nobel” de la narrativa infantil y otorgado por IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil); ha sido una de las experiencias más emocionantes y gratificante que he vivido recientemente, debido a mi afición por la literatura infantil y la construcción de un espacio propio de expresión dentro del mundo de las letras.

El nombre de este personaje tan especial es, María Teresa Andruetto. Escritora argentina, hija de descendientes italianos, quien fue galardona con el  premio Hans Christian Andersen, por su contribución a la literatura infantil y juvenil, especialmente por escribir obras sensibles, poéticas y profunda. Veamos algunos apartes de su discurso del 25 de agosto de 2012, fecha en que recibió el mencionado galardón:

“Escribo para comprender, o tal vez buscando ser comprendida. Camino de conocimiento para mí y también tal vez para quien me lee, palabras que pueden despertarnos como a la durmiente princesa de uno de mis cuentos. Lo que escribo es fruto de mi tiempo, de mi sociedad, de mi experiencia, no tanto por las peripecias que narro, sino sobre todo por el uso del lenguaje, porque en el lenguaje de todo escritor se reflejan sus convicciones y contradicciones, su conocimiento y su confusión. Es en las palabras donde se libra el combate, y es de palabras la grieta por donde acceder a una lengua privada en el inmenso mar de la lengua social. Una grieta que haga balbucear a la lengua oficial, una suerte de contrapoder frente a lo uniforme y lo hegemónico”.

Interesante este comentario de María Teresa, especialmente por hecho de que la sociedad del siglo XXI, se ve cada más apremiada por la homogeneización en la cultura y en las artes para lograr ser más global.  En cuanto a esto destaco otra parte del discurso de esta talentosa mujer, dueña de una sensibilidad y una visión profunda de la vida, catalogada coma una exploradora de diversos géneros y matices de manera también singular y que a la postre la hacen sobresalir en el mundo de las letras.

“Es muy fuerte la demanda para que los libros unifiquen sus asuntos y sus usos del idioma, se vuelvan un poco neutros, pero la literatura busca lo particular, el palpitar de la lengua, su permanente escurridizo movimiento. En más de una ocasión, editores de otros países o de otras lenguas me han dicho que mi escritura era “demasiado argentina”, pero es justamente ahí, en las palabras de la sociedad que nos contiene, donde reside el desafío de un escritor, su campo de batalla. A la vez, mientras más ahondamos en lo particular, mientras menos estándar es nuestra escritura, más difícil se vuelve su exportación. En mi caso esto se complejiza, porque he escrito desde las diferencias del castellano argentino en las diversas regiones de mi país, no porque quiera hacer un paneo por los modos de hablar de mi tierra sino porque el narrador elegido me lo pedía”.

Creo que resulta más interesante adjuntar las respuestas que me envío María Teresa para que la compartiera con los seguidores de este espacio en la red.

1.     ¿Cuál ha sido en tu concepto la contribución más importante a la literatura infantil y juvenil?
La contribución más importante que autores, editores y lectores han hecho y pueden ( o podemos) hacer a la literatura infantil y juvenil es, precisamente, reclamarle/exigirle que sea literatura. Plantarse/plantarnos en ese nivel de exigencia como lectores, como editores y como lectores.

2.     ¿Qué se requiere para ser un nobel de literatura?
Me cuesta, la verdad, colocarme en ese lugar, tomar ese rótulo  como algo definitivo y definitorio. Busco calidad en lo que escribo, busco profundidad, busco comprender. Eso es lo que me exijo, ser fiel a mí misma y profundamente entregada a aquello que escribo. Eso es todo. Y es también mucho. Lo de haber obtenido el Andersen, cuestión que me honra sobremanera, es una circunstancia. Maravillosa circunstancia, por supuesto, pero construida seguramente por ciertas cualidades personales que tienen que ver con lo que antes dije, a lo que se suman seguramente muchas cuestiones de otro orden, coordenadas favorables del azar, imagino, porque eso siempre existe, el favor o la adversidad están presentes en nuestras vidas.

3.     ¿Qué le recomendarías a esos jóvenes escritores que por doquier luchan por ocupar un lugar en esa utopía que es el arte y la literatura, según la nota de Abelardo Castillo y que resaltas en tu obra, Pasajero en Tránsito?
Lecturas muchas y diversas, aprender a mirar y mucha escucha del corazón humano, de esos otros con quienes nos rozamos unas veces o compartimos fragmentos de vida en otras ocasiones. De todo eso, de la necesidad de comprender todo eso, nace la escritura. Lo demás es oficio, técnicas, estrategias de escritura que, por supuesto, lleva tiempo dominar, pero que en buena parte se aprenden.

1   1.  ¿En general, cuáles son los ejes en los que converge tu obra sin importar el género?
La búsqueda de la identidad social e individual, sin lugar a dudas. La construcción de la subjetividad femenina, la relación madres (o padres) con sus hijas/hijos, el viaje como organizador de una vida o como destino. Y, por supuesto, siempre el lenguaje, las palabras.

        2Cómo te defines desde tu perspectiva humana: mujer, esposa, madre, y escritora?
Soy todo eso, me siento todo eso al mismo tiempo.

3  3.   ¿Cómo te gustaría que te recordaran las próximas generaciones?
¡Me encantaría que alguno de mis libros se leyera cuando yo ya no esté!

7  4.  ¿Con qué obra te has identificado más y por qué?
Todo lo que he escrito se corresponde con un momento, una etapa de mi vida en la que necesité explorar ese mundo o ese aspecto de lo humano. Quizás Stefano, La niña, el corazón y la casa, Lengua Madre y Kodak sean libros más ligados a cierta melancolía que en el fondo tengo, a un lugar más hondo de mí. Pero quién sabe!


    5.   La pregunta que siempre le hago a mis entrevistados, cuál es tu fórmula mágica para alcanzar el equilibrio en la vida, hallar la felicidad si existe, y dónde reside ésta, cómo podríamos mantenernos siempre jóvenes a pesar del tiempo y las circunstancias.
No tengo una fórmula ni mágica ni realista para alcanzar el equilibrio, en todo caso el equilibrio que cada tanto alcanzo es bastante precario, se desacomoda todo el tiempo, entre mis deseos, mis deberes, mis necesidades…Tengo un cuento que se llama La felicidad (ha de estar colgado en algún sitio de internet, está incluido en el libro de cuentos Cacería, editado en Argentina por Mondadori) que habla más bien de una aceptación de lo que se tiene y de lo que se es. Creo que la felicidad puede ser algo así. También puede que cierta modesta felicidad esté en una vida de compromiso con nosotros mismos, de sinceridad para con lo que pensamos y sentimos, y también para con el mundo del que somos parte.

    6.  ¿Qué le recomendarías a los padres sobre el hábito de la lectura en sus hijos?
Cosas sencillas, que lean ellos, que encuentren para ellos mismos buenos libros, que compren alguna vez un libro a sus hijos, que vayan con esos hijos alguna vez a la biblioteca pública, que visiten juntos una librería un sábado por la mañana, que les lean por las noches, que hablen en algunas ocasiones de lo que han leído… cosas así, sencillas…


7  7.  ¿Qué obras le recomiendas leer en especial?
No me animaría a recomendar así en abstracto, tendría tal vez que conocer un poco a ese padre, escucharlo. De igual modo, si bien los padres ocupan un lugar muy importante en la construcción lectora, esa tarea monumental de una sociedad descansa particularmente sobre el Estado, a través de la escuela y las instituciones de formación pública, sobre los maestros, profesores, bibliotecarios, porque a esos espacios concurren todos o casi todos los niños. Por eso siempre será poco todo lo que como sociedad hagamos para sostener junto a maestros, bibliotecarios y profesores esa tarea inmensa de que es construir lectores.

8  8.  ¿Qué mensajes tienes para tus jóvenes lectores y admiradores?

Ninguno en especial. Siento sí agradecimiento, es un regalo de cada uno de ellos y de la vida que me hayan leído.

9  9.   ¿Qué mensajes tienes para tus hermanos colombianos?
Tampoco tengo mensajes, sólo decir que me gusta el pueblo colombiano, tan cálido, que siempre que he ido a Colombia me he sentido muy bien y que tengo allí muchos lectores y también algunos amigos.

    10.   Sé que es difícil tocar temas que aparecen ajenos a la literatura pero yo creo que no es así, la literatura es la expresión del ser a través de las letras. Así que te preguntaría cómo podríamos los colombianos o cualquier país en guerra, alcanzar la paz y la libertad de espíritu. 
No podría yo, no tengo autoridad para ello, dar consejos acerca de los procesos de pacificación de un país. Sin duda se trata de algo muy complejo de alcanzar y es cada sociedad la que a veces a tientas, muy lentamente, o de pronto, por momentos, dando saltos cualitativos, logra con enormes dificultades, con dolor, pero también con mucha vitalidad, encontrar una manera de vivir posible para todos sus habitantes.

1  11. ¿Qué autor colombiano más te gusta? Un libro para recomendar.

Aunque no conozco, como conozco de mi país, un mapa de las tradiciones literarias de v/ país, hay muchos escritores colombianos que leí y por diversas razones me gustan, tocan mis intereses de lectura y de escritura pese a que pertenecen a distintas estéticas, distintos mundos y distintos grados de reconocimiento. Podría nombrar a Helena Iriarte, Yolanda Reyes, José Evelio Rosero, Francisco Montaña, Andrés Caicedo, William Ospina o García Márquez, entre ellos, y entre otros y otras a la poeta y novelista Piedad Bonnett de quien quisiera recomendar Explicaciones no pedidas (Colección Visor de Poesía), un libro conmovedor que obtuvo el XI Premio Casa de América de Poesía Americana.


1  12. De arriba hacia abajo, cómo te iniciaste en la literatura y qué obra te impactó.
Me inicié como todos, leyendo, escuchando cuentos que contaba mi madre, fabulando… En cuanto a impactos de lectura, hubo muchos, muchísimos a lo largo de mi vida de lectora. Uno de los primeros fue Las aventuras de Tom Sawyer. Otro, la voz de mi madre leyéndonos Corazón. Una antología de poesía argentina que había en casa, fue otro; ahí leí por primera vez poemas de poetas que he seguido luego hasta hoy.

1  13.  Por último, después del Premio Hans Christian Andersen, como máxima expresión de reconocimiento internacional para la literatura infantil y juvenil, a qué aspira María Teresa Andruetto.
Aspiro a seguir escribiendo. Aspiro a que la escritura me permita seguir comprendiendo un poco más sobre la condición humana.

No me resta sino agradecerle a Marìa Teresa por su gentileza y por dejarnos conocer una parte de sì como escritora y como ser humano. Igualmente, le auguro muchos màs èxitos de los que ya ha conquistado, empezando porque creo que ella ha escalado pacientemente la montaña para disfrutar del paisaje como dijo Neruda.

Agradezco a la vida también por este encuentro al azar o por obra de una mano invisible, el cual me ha hecho feliz al compartir un poquito por la magia de la red con una persona tan autentica como esta maravillosa mujer y escritora.

Fuente: Entrevista escrita a Marìa Andruetto.

http://www.teresaandruetto.com.ar
Foto: María Teresa Andruetto




2 comentarios:

José Ramón de Cea dijo...

Magnífica entrevista, María. Enhorabuena porque sabes poner al descubierto (con todo el buen sentido de la palabra) a tus entrevistados con un arte mágico, lleno de cercanía, sensibilidad y cariño, que sólo tú sabes desplegar. Me quedo con muchas cosas de la entrevista de una guía como es, para los noveles sobre todo, María Teresa Andruetto: "Lo que escribo es fruto de mi tiempo, de mi sociedad, de mi experiencia, no tanto por las peripecias que narro, sino sobre todo por el uso del lenguaje, porque en el lenguaje de todo escritor se reflejan sus convicciones y contradicciones, su conocimiento y su confusión..." ¡Magnifica expresión de lo que pasa por nuestras mentes, la de los que nos ponemos frente a un papel en blanco (en mi caso cuadriculado), cuando nos disponemos a vaciar lo que nos está rondando insistentemente en nuestra mente, presionando para salir a la luz de las letras, las palabras y las frases más o menos bellas, más o menos trabajadas...pero siempre auténticas, como sugiere María Teresa. Enhorabuena a ella por ese magnífico premio de reconocimiento, y a ti por este estupendo trabajo del que, hoy yo, he disfrutado un montón. Un abrazo, como siempre.

Maria del Carmen Sosa Sierra dijo...

Muchas gracias, José Ramón por tu apoyo a este trabajo arduo en favor de la cultura y de las letras. Y sí tiene razón, los escritores no podemos separarnos del mundo que nos rodea, de nuestras experiencias, de lo que ocurre a nuestro alrededor, ni siquiera de nuestras ocurrencias, ni siquiera las más insignificantes. De allí las volcamos al papel o a la computadora, entonces, se inicia una gran aventura de la cual nos dejamos arrastrar y sucumbir porque es fascinante. Un abrazo para ti mi amigo y sigo diciéndote que pronto tendré un ejemplar autografiado en mis manos.

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